18/08/2026


Lola Serrano: La oferta EIR de matrona en la Comunidad Valenciana: Crecimiento, planificación y calidad formativa

Lola Serrano: La oferta EIR de matrona en la Comunidad Valenciana: Crecimiento, planificación y calidad formativa

La jefa de Estudios de la Unidad Docente de Matronas de la Comunidad Valenciana (UDM-CV), con sede en la EVES, Lola Serrano Raya, analiza la situación de las plazas EIR de matrona en la Comunidad Valenciana.

La autora expone que la necesidad de disponer de un número suficiente de matronas en el sistema sanitario es indiscutible: “Sin embargo, esta necesidad asistencial no puede confundirse con la capacidad que tienen los centros sanitarios para formar residentes”.

Lola Serrano aclara que resulta necesario “diferenciar conceptos que no son equivalentes: plaza acreditada, plaza ofertada y capacidad docente real”.

    Ante las informaciones publicadas recientemente en relación con la oferta de plazas EIR de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona) en la Comunidad Valenciana para la convocatoria 2026/2027, la jefa de Estudios de la Unidad Docente de Matronas de la Comunidad Valenciana (UDM-CV), con sede en la EVES, Lola Serrano Raya, analiza la situación y recuerda que resulta necesario realizar algunas aclaraciones que permitan interpretar correctamente los datos y, sobre todo, diferenciar conceptos que no son equivalentes: plaza acreditada, plaza ofertada y capacidad docente real.

    El debate sobre el número de plazas de formación de especialistas debe abordarse desde una perspectiva rigurosa. La necesidad de disponer de un número suficiente de matronas en el sistema sanitario es indiscutible y requiere una adecuada planificación de recursos humanos. Sin embargo, esta necesidad asistencial no puede confundirse con la capacidad que tienen los centros sanitarios para formar residentes garantizando el cumplimiento íntegro del programa oficial de la especialidad.

Una plaza acreditada no tiene que ofertarse necesariamente todos los años

    Uno de los principales elementos que puede inducir a confusión en las informaciones difundidas es presentar las plazas acreditadas que no se ofertan en una determinada convocatoria como plazas que se han “eliminado” o “perdido”. La acreditación determina la capacidad máxima autorizada de una unidad o dispositivo docente. Sin embargo, la oferta anual debe ajustarse a las circunstancias docentes y asistenciales existentes en cada momento. Por tanto, que una plaza esté acreditada no significa que exista la obligación de ofertarla anualmente.

    Esta distinción es especialmente importante en la Comunidad Valenciana por la propia evolución histórica de la Unidad Docente de Matronas creada en 1993 y reacreditada en 2015. Cuando se acreditaron muchas de las plazas actualmente existentes, la incorporación de residentes seguía un modelo bianual y alternante entre provincias. Un año se incorporaban residentes en Valencia y Castellón y al siguiente en Alicante. Esto suponía, por ejemplo, que un centro con 4 plazas acreditadas podía incorporar cuatro residentes cada dos años.

    Posteriormente, la oferta evolucionó hacia un modelo en el que las tres provincias incorporan residentes de forma anual. Si se trasladara automáticamente el número máximo de plazas acreditadas de aquel modelo bianual a una incorporación anual, el número de residentes simultáneamente presentes en determinados centros podría prácticamente duplicarse cuando coexistieran las promociones de R1 y R2. La capacidad docente, por tanto, no puede calcularse únicamente atendiendo al número administrativo de plazas acreditadas.

Los objetivos del programa formativo condicionan necesariamente el número de plazas

    El programa oficial de la especialidad de Enfermería Obstétrico- Ginecológica está regulado por la Orden SAS/1349/2009, de 6 de mayo, y establece una formación de dos años a tiempo completo, con un mínimo de 3.600 horas de formación.

    La Unidad Docente de Matronas de la Comunidad Valenciana (UDM-CV), con sede en la EVES y bajo la responsabilidad de su jefa de Estudios, Lola Serrano Raya, garantiza el desarrollo de las 936 horas docentes correspondientes al 26 % de la formación teórica contemplada en el programa oficial de la especialidad, así como la adecuada integración de la formación clínica en los diferentes dispositivos acreditados. Esta organización se complementa, además, con los acuerdos docentes establecidos con las siete Unidades Docentes Multiprofesionales de Ginecología y Obstetricia que ofertan plazas de EIR de matrona en la Comunidad, con el fin de favorecer una formación coordinada, homogénea, igualitaria y de calidad en todo el ámbito autonómico.

    No obstante, la formación especializada de una matrona no puede valorarse únicamente en función del número de horas docentes realizadas, sino que debe garantizar, además, la adquisición efectiva de las competencias y el cumplimiento de los objetivos clínicos establecidos en el programa oficial de la especialidad.

    El programa establece actividades clínicas mínimas que cada residente debe alcanzar individualmente durante sus dos años de formación. Entre ellas se encuentra la asistencia de, al menos, 80 partos normales por residente, además de la participación en la atención a mujeres durante el trabajo de parto, embarazos y partos de riesgo, partos instrumentales y cesáreas, puerperio, atención al recién nacido y el resto de las competencias propias de la especialidad (climaterio, salud sexual y reproductiva, suelo pélvico, gestión, investigación…). Este aspecto es fundamental para comprender por qué no puede ofertarse de forma automática la totalidad de las plazas acreditadas.

    Los partos y las diferentes situaciones clínicas constituyen un recurso formativo que necesariamente debe distribuirse entre los residentes, no solamente de la especialidad de matrona, sino respecto a otras especialidades médicas. Si el número de residentes supera la capacidad asistencial disponible, puede producirse una competencia por las oportunidades clínicas y dificultarse el cumplimiento de los mínimos establecidos en el programa oficial. Y la responsabilidad de una Unidad Docente no finaliza al incorporar a un residente: debe garantizar que, dos años después, ese profesional haya adquirido las competencias necesarias para recibir el título de especialista.

Una oferta que ha crecido de forma muy importante durante la última década

    La evolución de las últimas diez convocatorias EIR tampoco permite hablar de un proceso de reducción de la formación de matronas en la Comunidad Valenciana.

    En la convocatoria 2017/2018 se ofertaron 41 plazas de Matrona en la Comunidad Valenciana. En la convocatoria 2026/2027 se ofertan 66 plazas. Esto representa un incremento de aproximadamente el 61 % en diez convocatorias.

    Durante este periodo se han producido oscilaciones y ajustes anuales, como ocurre en cualquier planificación docente vinculada a la actividad clínica, pero la tendencia global es claramente ascendente.

    Especialmente significativo resulta observar la evolución más reciente. Hemos pasado de promociones situadas alrededor de los 45 residentes, a un escenario para 2027 de 66 residentes de segundo año y otros 66 que se incorporarán de primer año, lo que supondrá 132 residentes de Matrona formándose simultáneamente en la Comunidad Valenciana.

    La previsión para los próximos años es consolidar, siempre que la capacidad docente lo permita, promociones próximas a los 65-70 residentes anuales.

    Estamos, por tanto, ante una expansión muy importante de la formación de especialistas, realizada de manera progresiva para evitar que el crecimiento comprometa la calidad docente.

En 2026 no disminuye la oferta global de plazas

    También es importante aclarar un dato fundamental. En la convocatoria anterior (2025/2026) se ofertaron 66 plazas de Matrona en la Comunidad Valenciana. En la convocatoria 2026/2027 vuelven a ofertarse 66 plazas.

    Por tanto, no existe una reducción global de plazas respecto al año anterior.

    Cuando se habla de 17 plazas “no ofertadas” se está comparando la oferta anual con el número total de plazas acreditadas, no con las plazas ofertadas en la convocatoria inmediatamente anterior. Son conceptos diferentes.

    Algo similar ocurre con la información difundida respecto a Alicante. Se ha señalado que la provincia “pierde siete plazas” por existir plazas acreditadas que no forman parte de la convocatoria. Sin embargo, si realizamos la comparación correcta entre convocatorias, Alicante pasa de 29 plazas ofertadas en 2025/2026 a 32 en 2026/2027.

    Es decir, Alicante no reduce su oferta respecto al año anterior: la incrementa en tres plazas.

    En Castellón también se produce un incremento, de cinco a seis plazas, mientras que Valencia ajusta su oferta para garantizar objetivos, manteniéndose el total autonómico en las mismas 66 plazas.

    Por ello, hablar exclusivamente de “17 plazas eliminadas” puede generar la percepción de que la Comunidad Valenciana ha reducido de 66 a 49 sus plazas EIR de Matrona, cuando esto no se corresponde con la realidad, tal y como se puede ver en la tabla adjunta.

La evolución de la población obstétrica también debe formar parte de la planificación

    La determinación de la capacidad docente debe considerar igualmente los cambios que se están produciendo en la población obstétrica. La evolución de la natalidad condiciona directamente el número de oportunidades clínicas disponibles para los residentes. Al mismo tiempo, el aumento progresivo de la edad materna, la mayor presencia de gestaciones obtenidas mediante técnicas de reproducción asistida y la creciente complejidad materna y fetal han modificado significativamente el perfil de las mujeres atendidas.

    Esta mayor complejidad constituye una excelente oportunidad para adquirir competencias relacionadas con el embarazo y el parto de riesgo, pero no sustituye necesariamente otras actividades mínimas exigidas por el programa, como los 80 partos normales que debe realizar cada residente.

    Por este motivo, la capacidad docente debe evaluarse de forma individualizada en cada centro, considerando el número de partos, el porcentaje de partos normales, la actividad obstétrica de riesgo, el número de R1 y R2 presentes simultáneamente, las rotaciones, los tutores disponibles y la participación de otros profesionales en formación.

Necesidad de matronas y plazas EIR: dos cuestiones que deben abordarse de forma complementaria

    Es necesario diferenciar también la formación de especialistas de las necesidades actuales de las plantillas.

    Si existe un déficit de matronas en determinados departamentos, deben adoptarse medidas de planificación de recursos humanos: creación y cobertura de plazas estructurales, estabilidad contractual, sustituciones adecuadas, previsión de jubilaciones y políticas de fidelización de profesionales.

    Pero un residente no puede convertirse en una herramienta destinada a solucionar déficits estructurales de plantilla.

    El objetivo principal de la residencia es formative: Incrementar las plazas EIR es necesario para garantizar el relevo generacional y disponer de especialistas suficientes en el futuro, pero este crecimiento debe ser progresivo y compatible con la capacidad de los centros para proporcionar una formación completa. De lo contrario, se corre el riesgo de crear una situación paradójica: incrementar el número de residentes y, al mismo tiempo, disminuir sus oportunidades de aprendizaje.

La calidad formativa debe ser la prioridad

    La Unidad Docente de Matronas de la Comunidad Valenciana ha realizado durante los últimos años un esfuerzo importante por aumentar progresivamente el número de especialistas formados, manteniendo al mismo tiempo un programa docente homogéneo para los residentes de las tres provincias.

    El elevado interés que despiertan las plazas valencianas en los procesos de elección EIR constituye también un indicador del reconocimiento del programa formativo.

    La planificación de las próximas convocatorias debe continuar siguiendo esta misma línea: crecer cuando la actividad asistencial permita crecer y ajustar cuando sea necesario para proteger la formación de los residentes.

    Las necesidades futuras de matronas requieren previsión y aumento progresivo de especialistas, pero la respuesta no puede consistir simplemente en ofertar cada año la totalidad de las plazas administrativamente acreditadas.

    La obligación de una UDM-CV es mucho más exigente: garantizar que cada persona que inicia la residencia pueda finalizarla dentro del periodo previsto habiendo alcanzado todos los objetivos docentes, clínicos y competenciales establecidos por el Ministerio.

    Por ello, la situación actual de la Comunidad Valenciana debe interpretarse como un proceso de crecimiento progresivo y responsable, no como un retroceso.

    En diez convocatorias hemos pasado de 41 a 66 plazas anuales; actualmente nos dirigimos hacia un escenario de aproximadamente 132 residentes formándose simultáneamente, y la previsión es mantener en los próximos años cifras próximas a los 70 nuevos especialistas por promoción, siempre que pueda garantizarse su formación.

    El objetivo no debe ser ofertar el máximo número de plazas posible, sino el máximo número de plazas que podamos formar con calidad.

    Porque incrementar el número de matronas es necesario, pero garantizar que las futuras especialistas reciban una formación excelente es también una responsabilidad irrenunciable.

Imagen: Matrona asistiendo al parto - Ariadna Creus y Àngel García.

Notas de Prensa