El Reino Unido demanda al año 400 enfermeros españoles para cubrir 180.000 jubilaciones
El sistema sanitario británico necesitará al menos 400 enfermeros al año procedentes de España para poder cubrir los puestos de trabajo existentes en Gran Bretaña en los diez próximos años, en los que se calcula la jubilación de 180.00 profesionales de este sector asistencial. La demanda de empleo seguro procedente de este país comunitario se ha convertido en los diez últimos años en una opción para muchos de los técnicos formados en la Universidad de Valladolid, que cuenta con tres escuelas en Valladolid, Palencia y Soria de las que ha partido muchos de los que ahora prestan sus servicios al otro lado del Canal de la Mancha. También desde el Reino Unido se demandan profesionales españoles de otra rama sanitaria, la de farmacia, que en los últimos años ha dado trabajo a más de mil licenciados en esta especialidad.
La petición de enfermeras españolas para las clínicas británicas comenzó a finales de los años noventa del siglo pasado, cuando la escasez de personal sanitario en el Reino Unido hizo que se buscaran en otros lugares del mundo. Si bien los estudios están homologados entre ambos países, el idioma y la existencia de diferencias en los protocolos de asistencia sanitaria han exigido siempre que los profesionales deban pasar por una etapa de adaptación y formación para su nuevo puesto de trabajo en un país con una lengua diferente, lo que podría provocar problemas, no sólo con los pacientes, también de aplicación de las técnicas apropiadas a cada terapia.De esta forma, también desde el principio surgieron empresas especializadas en la formación de estos enfermeros. Baker Street Internacional, con sede en Valladolid, es en la actualidad la firma que controla el 100% de los contratos de enfermeros españoles en hospitales de Gran Bretaña, así como también gestiona el 70% de los farmacéuticos enviados a cubrir las necesidades del sistema británico de salud.
3.000 entrevistas
Desde el año 1999, la firma ha entrevistado a más de 3.000 personas en las principales ciudades españolas y ha seleccionado a 575 profesionales que han permanecido de media 12 meses en el extranjero. El año pasado, la empresa envió a hospitales en el Reino Unido un total de 120 enfermeras, ya que en más del 80% son mujeres las que se deciden a cambiar de país.
Abierta en la capital vallisoletana y ahora con sedes en Valencia y con agentes en otras ciudades españolas, Baker Street se ha nutrido desde el primer día de los técnicos formados en la Universidad de Valladolid, «es muy valorado por los hospitales británicos el grado de formación de las enfermeras españolas», afirma Josh Goldblatt, director general de Baker Street International y afincado en España desde hace más de una veintena de años. Los salarios ofrecidos por el sistema público de las islas son parecidos a los españoles, para una profesional de enfermería las condiciones son las de una jornada laboral es de 37,5 horas por semana con 37 días de vacaciones y salarios de 26.000 a 34.000 euros.
En estos momentos, se encuentran en proceso de selección de 38 puestos de trabajo para el Hospital Queen Elizabeth, ubicado en Kings Lynn (35.000 habitantes) que pertenece a la zona de salud del Este de Inglaterra y atiende a una población de 230.000 personas. Tiene 409 camas. «Los salarios son parecidos a los de España, pero el sistema inglés permite subir de grado y especializarse en muchos más campos que el español, al tiempo que penaliza a las personas que no se esfuerzan en seguir formándose», aclara Goldblatt, que puntualiza que quienes inician esta aventura, que requiere de un mínimo de 12 meses de disponibilidad, «deben de tener la valentía de dejar un sistema, el español, basado en suplencias y oposiciones», recuerda, para aprender nuevas pautas de trabajo y de procedimientos. «El sistema británico de enfermería implica más responsabilidad global para las enfermeras, porque son responsables del bienestar de los pacientes en un sentido más amplio», comenta. «Allí se entendería mal algo muy habitual en España, y es que los familiares permanezcan junto al paciente para cuidarle. Para eso están las profesionales», apostilla.
Primeras actividades
Las primeras actividades fueron servicios de asesoramiento a hospitales y residencias británicas para la contratación de enfermeras para Irlanda y el Reino Unido «siempre después de una formación específica en el idioma y de una tutoría para el aprendizaje de los procedimientos y protocolos sanitarios», matiza Goldblatt. Más de doscientas enfermeras encontraron trabajo entonces, entre los años 1999 y el 2001 y se llegó a firmar un acuerdo con el sindicato Satse, el más representantivo en Enfermería.
«Aquello sirvió de base para un programa público entre el Ministerio de Salud y el sistema británico que se ha mantenido hasta el 2006, pero al acabar este programa intergubernamental, hemos vuelto a gestionar la contratación de enfermeras españolas con gran éxito en el año 2008 y muy buenas perspectivas para el 2009», afirma el director de esta empresa de selección de personal, quien matiza que el 90% de los desplazados retornan para trabajar en el sistema sanitario español «donde regresan con conocimientos y una experiencia que aportará importantes beneficios para todos, sobre todo el conocimiento de un idioma, el inglés, cada vez más necesario, también en España, donde cada vez son más los inmigrantes con los que hay que relacionarse y entenderse», agrega Goldblatt.
También farmacéuticos
La petición de técnicos sanitarios no se reduce ya a la enfermería y otras áreas, como la farmacéutica, han visto cómo en los últimos años un millar de licenciados españoles encontraban empleo en oficinas del Reino Unido. A diferencia de España, donde la oficina de farmacia es independiente, en Gran Bretaña son las grandes cadenas farmacéuticas las que demandan los profesionales para atender sus vacantes.
La estancia media en el caso de los farmacéuticos es de 18 meses y quienes se interesan por esta plaza suelen ser jóvenes titulados, con un elevado conocimiento del inglés y carné de conducir, ya que generalmente las empresas contratadoras exigen esta condición. El salario ronda los 30.000 euros anuales.
Fuente: Soitu.es Notas de Prensa