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Viernes, 20 de Septiembre de 2019

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10/05/2019 - Destellos en periodo postelectoral

El Mundo - Castellón
elmundo.es

    Recién acabadas las legislaturas nacional y autonómica y conocidos ya los resultados de las elecciones en ambos ámbitos hay que felicitar a aquellas formaciones políticas que van a tener la opción de formar gobierno. Todavía no se ha constituido el nuevo Consell y ya le han trasladado desde Madrid una de las principales líneas estratégicas sobre las que deberá girar su política sanitaria. En concreto, el Marco estratégico para la atención primaria y comunitaria, aprobado mediante la Resolución de 26 de abril de 2019, de la Secretaría General de Sanidad y Consumo. Se da la circunstancia de que el mismo partido encabezará los gobiernos de España y nuestra región, con lo que esperemos que la sintonía de ambos agilice la traslación y la trazabilidad de resultados  en nuestra comunidad autónoma.

    Desde el CECOVA no podemos más que aplaudir que ese olvido y mal trato al que está sometido al primer nivel asistencial se reconduzca y se dé solución a las muchas carencias que ha ido atesorando a lo largo del tiempo. Queremos aportar a ello nuestro granito de arena trasladando a nuestros próximos responsables sanitarios  nuestra voluntad de diálogo y colaboración para evitar que se vuelvan a frustrar las expectativas de mejora de la Atención Primaria.

    Para conseguirlo, compartimos que se deben superar los efectos de la crisis y las políticas de austeridad en el sistema de Primaria con el fin de que se cuente con los recursos adecuados para dar respuesta a las nuevas necesidades de la población debido a su envejecimiento e incremento de las patologías crónicas. También, que hay que abogar por una mayor coordinación de las estructuras responsables de la prestación de servicios sanitarios y sociales, por potenciar la capacidad resolutiva de las enfermeras en la gestión de cuidados, por el desarrollo de las especialidades de Enfermera Familiar y Comunitaria y de Enfermería Pediátrica, por crear bolsas de trabajo específicas para enfermeras especialistas y por, entre otros, potenciar las funciones de las matronas en la atención a la salud sexual y reproductiva, al embarazo de bajo riesgo, la lactancia materna y su participación en actividades preventivas, de educación para la salud y comunitarias.

    Pero dicho esto, ¿podemos darnos por satisfechos con estas propuestas? A medias. Se trata de destellos que no llegan a alumbrar del todo la visión de las deficiencias que sufre la profesión de Enfermería y del papel clave que desempeñan sus profesionales en Atención Primaria. En un documento marco teórico, de 100 propuestas de acción incorporadas en seis líneas estratégicas y 23 objetivos, dirigidos a mejorar este nivel asistencial, deberíamos esperar mucho más.

    Aunque figura en los propósitos del documento, seguimos pensando que no se entiende verdaderamente el alcance del cambio de paradigma en el que nos encontramos: las enfermeras van a recibir cada vez más el peso de ser las profesionales sanitarias responsables del cuidado de las personas en el contexto de una población cada vez más longeva y con más enfermedades que no se curan, pero  que necesitan muchos cuidados. Referencias a especialidades como Enfermería de Salud Mental o Enfermería Geriátrica brillan por su ausencia en este Marco Estratégico y son claves para la adecuada atención de esta nueva configuración social. Se nos debe permitir que podamos desarrollar plenamente nuestras capacidades y nuestro trabajo, aquel para el que especialmente nos hemos formado y para el cual estamos mejor preparados que ningún otro profesional de la Sanidad: cuidar del enfermo.

    Salimos de unas elecciones que han deparado una continuidad en la gobernanza de nuestra autonomía. Para poner en marcha las políticas sanitarias señaladas deben contar, de forma diferente a la de hasta ahora, con el colectivo más numeroso de la sanidad autonómica: las enfermeras y enfermeros.

    Esperamos de las personas que ocupen los cargos más altos del escalafón en la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública el máximo respeto y consideración a nuestra profesión, dado que si la responsabilidad social de la Conselleria la debe llevar a tener el bienestar del paciente en el centro de sus políticas, para ello debe contar con Enfermería. Y más allá de la aprobación de propuestas de acción, líneas estratégicas y objetivos, muy necesarios, hay que resolver con hechos problemas concretos como la necesidad de aprobar plazas para que especialistas de Enfermería puedan desarrollar la labor para la que están formados. La Comunidad Valenciana no puede seguir a la cola de la ratio nacional de enfermeros por habitante, porque eso merma la atención a los pacientes y sobrecarga a quien debe procurársela. Debemos contar con la autonomía profesional que establecen nuestras funciones y debemos, por la importancia de nuestra labor y peso específico de nuestros profesionales, estar en los órganos de decisión y gestión de las políticas sanitarias.

    Empieza una nueva legislatura, una nueva oportunidad de abordar realmente las prioridades y la Sanidad tiene que estar entre las más acuciantes. Demuéstrenlo con hechos por el bien de las personas.

José Antonio Ávila
Presidente del Consejo de Enfermería
de la Comunidad Valenciana

Notas de Prensa